¿Qué es el estreñimiento funcional?

El estreñimiento funcional es un trastorno en el que predominan las deposiciones difíciles, poco frecuentes o incompletas, sin que los síntomas se expliquen mejor por otra enfermedad o por una causa estructural identificable.

Puede manifestarse con heces duras, esfuerzo al evacuar, sensación de bloqueo, necesidad de realizar maniobras para facilitar la deposición o impresión de que el intestino no se ha vaciado por completo.

El estreñimiento no se define únicamente por el número de veces que una persona va al baño. El NIDDK señala que también puede existir cuando las heces son duras, secas o grumosas, cuando la evacuación resulta difícil o dolorosa o cuando permanece una sensación de evacuación incompleta.

Cada persona tiene un ritmo intestinal diferente. No evacuar todos los días no significa necesariamente estar estreñido si las deposiciones son cómodas y no existen otros síntomas.

¿Cuál es la diferencia entre estreñimiento y estreñimiento funcional?

El término estreñimiento describe un conjunto de síntomas. Puede aparecer de forma puntual, deberse a un cambio de rutina o ser consecuencia de otra situación médica.

El estreñimiento funcional es una categoría concreta dentro de los trastornos de la interacción intestino-cerebro. En él predominan las dificultades para evacuar y no se encuentra otra causa que explique mejor los síntomas.

La Fundación Roma define el estreñimiento funcional como un trastorno intestinal en el que predominan las deposiciones difíciles, infrecuentes o incompletas.

Estreñimiento ocasional

El estreñimiento ocasional puede aparecer durante un viaje, tras una reducción temporal de la actividad física, debido a cambios en la alimentación o por ignorar repetidamente la necesidad de ir al baño.

También puede relacionarse con una hidratación insuficiente o con una reducción de la cantidad de fibra consumida.

Cuando la causa desaparece y se recuperan los hábitos habituales, los síntomas suelen mejorar.

Estreñimiento secundario

En ocasiones, el estreñimiento es un síntoma de otra afección o un efecto adverso de un medicamento.

El profesional sanitario puede revisar enfermedades previas, cirugías digestivas, cambios de peso, nivel de actividad física, alimentación y medicamentos utilizados. Dependiendo de los síntomas, puede realizar una exploración física y solicitar pruebas.

No debe asumirse que un estreñimiento persistente es funcional sin valorar otras posibilidades.

Criterios clínicos del estreñimiento funcional

Los criterios de Roma IV incluyen síntomas como esfuerzo, heces duras o grumosas, sensación de evacuación incompleta, sensación de obstrucción, maniobras manuales para facilitar la evacuación y menos de tres deposiciones espontáneas a la semana.

Para cumplir los criterios utilizados en el ámbito clínico y de investigación, los síntomas deben estar presentes durante los últimos tres meses y haber comenzado al menos seis meses antes. También debe haber criterios insuficientes para diagnosticar un síndrome del intestino irritable.

Estos criterios deben ser interpretados por un profesional y no utilizarse como herramienta de autodiagnóstico.

¿El estreñimiento funcional es crónico?

Puede serlo.

El estreñimiento funcional suele clasificarse como un trastorno persistente cuando los síntomas se mantienen durante meses. No obstante, su intensidad puede variar. Algunas personas pasan por periodos de mejoría y empeoramiento.

Que sea funcional no significa que sea leve ni que no tenga una explicación fisiológica. Los trastornos funcionales, actualmente denominados trastornos de la interacción intestino-cerebro, pueden relacionarse con alteraciones en el movimiento intestinal, la sensibilidad digestiva y la coordinación de la evacuación.

Factores que pueden mantener el problema

El estreñimiento puede prolongarse cuando se combinan varios factores:

  • Ingesta insuficiente de fibra.
  • Poca hidratación.
  • Baja actividad física.
  • Horarios irregulares.
  • Retraso habitual de la evacuación.
  • Cambios en la movilidad del colon.
  • Dificultades en la coordinación del suelo pélvico.
  • Uso de determinados medicamentos.

No todos los casos responden simplemente a comer más fibra. Algunas personas necesitan una valoración específica del movimiento intestinal o de la función del suelo pélvico.

Señales de alarma

El estreñimiento necesita valoración médica cuando aparece junto con sangre en las heces, pérdida de peso no explicada, dolor intenso, vómitos, fiebre o incapacidad para expulsar gases.

También se recomienda consultar si comienza de forma repentina, si existe anemia, si se produce un cambio importante respecto al ritmo habitual o si no mejora con medidas básicas.

¿Cuál es el mejor tratamiento para el estreñimiento funcional?

No existe un único tratamiento que pueda considerarse el mejor para todas las personas. La elección depende de la duración, la intensidad, la consistencia de las heces, los hábitos y la existencia de otras enfermedades o tratamientos.

Fibra y alimentación

El aumento del consumo de fibra puede ablandar las heces y facilitar la evacuación. Entre las fuentes alimentarias se encuentran frutas, verduras, legumbres, avena y cereales integrales.

La fibra debe añadirse progresivamente. Un aumento brusco puede provocar gases y distensión.

No todas las fibras se comportan del mismo modo. Cuando existe sensibilidad digestiva, puede ser necesario adaptar el tipo y la cantidad.

Hidratación

Al aumentar la fibra, es importante mantener una ingesta suficiente de líquidos.

El NIDDK recomienda beber agua y otros líquidos cuando se incrementa el consumo de fibra o se utilizan suplementos de fibra.

La cantidad necesaria depende de la edad, la actividad, la temperatura ambiental y el estado de salud. Las personas con restricciones de líquidos indicadas por un médico deben seguir su pauta específica.

Actividad y rutina intestinal

La actividad física regular puede ayudar a mantener el movimiento intestinal.

También puede ser útil reservar un momento tranquilo para ir al baño, evitar posponer repetidamente la necesidad de evacuar y adoptar una postura cómoda.

Realizar un esfuerzo excesivo o permanecer sentado durante largos periodos en el inodoro puede favorecer otras molestias, como las hemorroides.

Tratamientos farmacológicos

Cuando los cambios en los hábitos no son suficientes, el médico o farmacéutico puede recomendar laxantes u otros tratamientos.

La elección depende del tipo de estreñimiento. Algunos productos aumentan el volumen de las heces, otros atraen agua hacia el intestino y otros estimulan el movimiento intestinal.

No debe aumentarse la dosis ni combinar varios productos sin asesoramiento, especialmente cuando el estreñimiento es persistente.

Stomaxil Lax para el estreñimiento funcional

Stomaxil Lax es un producto sanitario indicado para el tratamiento del estreñimiento funcional y para favorecer la regularidad del tránsito intestinal.

También puede utilizarse en situaciones en las que se desea facilitar una evacuación con heces blandas, como determinados casos de defecación dolorosa tras una cirugía rectal o anal, fisuras anales o hemorroides.

Su composición incluye psyllium, polvo de jugo de tamarindo y polvo de pulpa de papaya. La fórmula no contiene gluten ni lactosa y se presenta en 10 sobres con aroma de albaricoque.

Para adolescentes y adultos, la pauta indicada es de un sobre dos veces al día. El contenido debe mezclarse con unos 150 mililitros de agua fría sin gas durante al menos un minuto y beberse inmediatamente. Después hay que tomar otro vaso de agua.

En niños a partir de seis años, la pauta es de medio sobre dos veces al día, siguiendo el mismo procedimiento. No debe administrarse a menores de seis años.

La ficha oficial señala que suele actuar entre 12 y 24 horas. Si después de tres días no se observa una mejoría y los síntomas persisten, debe consultarse con un médico o farmacéutico.

No debe tomarse inmediatamente antes de acostarse. Está contraindicado en caso de obstrucción intestinal, atonía del colon o alergia a alguno de sus componentes, al sésamo o a la mostaza.

Puede causar meteorismo y flatulencia, que tienden a desaparecer espontáneamente. También puede retrasar la absorción de medicamentos, por lo que no se recomienda tomar otros fármacos durante la hora anterior ni durante la hora posterior a su administración.

Cuándo investigar otras causas

Si las medidas habituales no funcionan, el médico puede estudiar la velocidad del tránsito intestinal, la coordinación de los músculos implicados en la evacuación o la posible existencia de otra enfermedad.

En determinados casos, el tratamiento puede incluir técnicas de reeducación del suelo pélvico, cambios específicos en la medicación o tratamientos prescritos.

El mejor abordaje es aquel que se adapta al tipo de estreñimiento, mejora la evacuación sin provocar efectos innecesarios y puede mantenerse de manera segura.

Este contenido es informativo y no sustituye las indicaciones de un médico o farmacéutico.