¿Cómo aliviar el estreñimiento infantil?

El estreñimiento es un problema digestivo frecuente durante la infancia. Un niño puede estar estreñido cuando evacúa con poca frecuencia, presenta heces duras o secas, necesita hacer mucho esfuerzo para expulsarlas o siente dolor al ir al baño.

No existe una frecuencia de deposiciones exactamente igual para todos los niños. Algunos evacúan varias veces al día y otros lo hacen con menos frecuencia sin que esto implique necesariamente un problema. Por eso, además del número de deposiciones, es importante observar la consistencia de las heces y si el niño siente dolor o dificultad.

El NIDDK considera que pueden existir signos de estreñimiento infantil cuando el niño presenta menos de dos deposiciones semanales, heces duras, secas o grumosas, evacuaciones difíciles o dolorosas o la sensación de que no ha podido expulsar completamente las heces. 

Una de las causas más frecuentes es la retención voluntaria de las heces. Algunos niños evitan ir al baño porque han tenido una deposición dolorosa, no quieren interrumpir el juego, sienten vergüenza al utilizar el baño del colegio o están atravesando el proceso de retirada del pañal. Cuando las heces permanecen demasiado tiempo en el colon, este absorbe más agua y las vuelve todavía más duras, lo que puede crear un círculo de dolor y retención. 

Para aliviar el estreñimiento infantil es importante actuar sobre varios aspectos: alimentación, hidratación, rutina para ir al baño y, cuando sea necesario, tratamiento indicado por un profesional sanitario.

¿Cómo se le quita el estreñimiento a un niño?

Aumentar la fibra de forma progresiva

La fibra ayuda a aumentar el volumen de las heces y puede favorecer una consistencia más fácil de expulsar.

Entre las fuentes de fibra adecuadas se encuentran:

  • Frutas.
  • Verduras.
  • Legumbres.
  • Avena.
  • Pan y pasta integrales.
  • Cereales integrales.
  • Frutos secos cuando la edad del niño permita consumirlos con seguridad.

El NIDDK recomienda que los niños consuman una cantidad de fibra adaptada a su edad y sexo y señala que debe incorporarse de forma gradual. Introducir mucha fibra de repente puede provocar gases, hinchazón y molestias abdominales. 

La cantidad necesaria no es la misma en todas las etapas de la infancia, por lo que no es recomendable establecer una cifra única para cualquier niño.

Mantener una hidratación adecuada

La fibra necesita líquido para ejercer correctamente su función.

El agua debe formar parte habitual de la alimentación del niño. Las necesidades varían según la edad, el tamaño corporal, la actividad física y la temperatura ambiental.

Cuando se aumenta la cantidad de fibra sin que exista una hidratación suficiente, las heces pueden seguir siendo difíciles de expulsar.

El NIDDK recomienda proporcionar suficiente agua y otros líquidos, especialmente cuando se aumenta la fibra de la alimentación. 

Crear una rutina para ir al baño

Los hábitos también forman parte del tratamiento del estreñimiento.

Puede ser útil animar al niño a sentarse tranquilamente en el inodoro después de las comidas. No debe convertirse en un castigo ni en una situación de presión.

El NIDDK recomienda establecer horarios regulares para utilizar el baño y emplear sistemas de refuerzo positivo cuando sea necesario. En niños que todavía están aprendiendo a utilizar el inodoro, puede incluso ser conveniente hacer una pausa temporal en el entrenamiento si este se ha convertido en una fuente de estrés y está favoreciendo la retención. 

Un pequeño reposapiés también puede facilitar una postura más cómoda en niños cuyos pies no llegan correctamente al suelo.

Evitar castigos o presión

El estreñimiento infantil no debería abordarse culpando al niño.

Algunos menores retienen las heces de forma consciente porque temen que la evacuación vuelva a doler. Cuanto más se prolonga la retención, más duras pueden volverse las heces y mayor puede ser el miedo.

Las rutinas tranquilas, los elogios y los sistemas de recompensa suelen ser preferibles a obligar al niño a permanecer mucho tiempo sentado en el baño. NICE recomienda intervenciones conductuales adaptadas a la edad, sin castigos y orientadas a establecer un hábito intestinal regular. 

¿Qué alimentos causan estreñimiento en niños?

Es más preciso hablar de una alimentación que puede favorecer el estreñimiento que afirmar que un alimento concreto lo causa necesariamente.

El estreñimiento suele depender de varios factores: poca fibra, hidratación insuficiente, retención voluntaria, cambios en la rutina, determinados medicamentos o problemas médicos.

Una dieta con pocos alimentos ricos en fibra puede facilitar que las heces sean más duras o que el tránsito resulte menos regular.

El NIDDK recomienda limitar especialmente los productos que contienen poca o ninguna fibra cuando un niño presenta estreñimiento, como determinados alimentos ultraprocesados, comida rápida, aperitivos y algunas comidas preparadas. 

Productos muy procesados y pobres en fibra

Una dieta basada principalmente en alimentos refinados o muy procesados puede desplazar a frutas, verduras, legumbres y cereales integrales.

Entre los alimentos que aportan poca fibra pueden encontrarse:

  • Patatas fritas y aperitivos similares.
  • Determinada comida rápida.
  • Algunos productos de bollería.
  • Comidas preparadas muy procesadas.
  • Algunos snacks industriales.

No significa que comer uno de estos productos provoque automáticamente estreñimiento. El problema aparece principalmente cuando constituyen una parte importante de la alimentación habitual y desplazan otros alimentos ricos en fibra.

¿Los lácteos provocan estreñimiento?

No debe eliminarse la leche o todos los productos lácteos simplemente porque un niño esté estreñido.

NICE desaconseja iniciar una dieta de exclusión de leche de vaca en niños con estreñimiento idiopático salvo que sea recomendada por un servicio especializado. 

Eliminar alimentos importantes de la dieta infantil sin supervisión puede reducir innecesariamente la variedad nutricional.

Si existe sospecha de alergia, intolerancia u otra relación entre determinados alimentos y los síntomas, debe valorarlo el pediatra.

Poca fruta, verdura y legumbres

Cuando el niño consume poca fibra, puede resultar útil incorporar progresivamente alimentos como:

  • Pera.
  • Naranja.
  • Frutos rojos.
  • Manzana con piel cuando sea apropiado.
  • Zanahoria.
  • Brócoli.
  • Guisantes.
  • Lentejas.
  • Garbanzos.
  • Avena.
  • Pan integral.

El NIDDK incluye frutas, verduras, legumbres y cereales integrales entre las principales fuentes de fibra para prevenir y tratar el estreñimiento infantil. 

No es necesario obligar al niño a consumir grandes cantidades de un único alimento. Una dieta variada suele ser más útil y sostenible.

La alimentación no siempre es suficiente

Aunque la dieta es importante, no todos los casos de estreñimiento infantil se solucionan únicamente aumentando fruta o fibra.

NICE señala expresamente que las intervenciones dietéticas no deben utilizarse como único tratamiento de primera línea del estreñimiento idiopático infantil cuando este ya está establecido. El abordaje puede necesitar laxantes junto con cambios de alimentación, hidratación y comportamiento. 

Esta diferencia es especialmente importante cuando existe retención fecal o el niño lleva semanas evitando evacuar.

¿Cuándo preocuparse por el estreñimiento de un niño?

La mayoría de los episodios de estreñimiento infantil no se deben a una enfermedad grave. Sin embargo, existen situaciones en las que conviene realizar una valoración médica.

El NIDDK recomienda consultar cuando los síntomas duran más de dos semanas o no desaparecen con las medidas realizadas en casa. 

También hay síntomas que requieren una consulta más rápida.

Sangre en las heces

El esfuerzo y las heces duras pueden provocar pequeñas fisuras anales que sangren. Aun así, la presencia de sangre debe valorarse, especialmente cuando es abundante, se repite o no existe una explicación clara.

El sangrado rectal o la sangre visible en las heces se encuentran entre los signos por los que el NIDDK aconseja llevar al niño al médico. 

Dolor abdominal constante o abdomen muy hinchado

El estreñimiento puede provocar molestias o hinchazón ocasional.

Sin embargo, un dolor abdominal constante, una distensión importante o un empeoramiento progresivo requieren una valoración para descartar una impactación fecal u otros problemas.

También debe consultarse cuando el estreñimiento se acompaña de vómitos. 

Pérdida de peso

La pérdida de peso involuntaria no debe considerarse un síntoma normal del estreñimiento funcional.

Cuando aparece junto con estreñimiento es necesario estudiar otras posibles causas. 

Heces en la ropa interior que parecen diarrea

Puede parecer contradictorio, pero algunos niños con estreñimiento grave presentan pequeñas pérdidas de heces líquidas en la ropa interior.

Esto puede ocurrir cuando existe una acumulación de heces duras y el contenido más líquido pasa alrededor de ellas.

El NIDDK incluye este tipo de manchado entre los posibles signos de estreñimiento infantil. 

No debe interpretarse automáticamente como que el niño tiene diarrea.

Estreñimiento persistente desde edades muy tempranas

El estreñimiento que comienza muy pronto, es especialmente intenso o no responde al tratamiento puede requerir estudios adicionales.

Entre las causas médicas que pueden provocar estreñimiento se encuentran la enfermedad de Hirschsprung, la enfermedad celíaca, el hipotiroidismo y determinadas alteraciones neurológicas o anatómicas. 

La mayoría de los niños no necesitará pruebas complejas. El pediatra suele comenzar revisando la historia clínica, la alimentación, los hábitos de evacuación y realizando una exploración física. 

¿Cuál es el mejor producto para el estreñimiento pediátrico?

No existe un único producto que pueda considerarse el mejor para todos los niños.

La elección depende de la edad, el peso, la duración de los síntomas, la consistencia de las heces y, sobre todo, de si existe o no una acumulación importante de heces.

En pediatría es especialmente importante no administrar laxantes por iniciativa propia. El NIDDK recomienda no dar a un niño un laxante salvo que haya sido indicado por su médico. 

Macrogol o polietilenglicol en las guías clínicas

En el estreñimiento idiopático infantil, NICE recomienda el polietilenglicol 3350 con electrolitos, también conocido como macrogol, como tratamiento farmacológico de primera línea tanto para determinadas situaciones de desimpactación como para el mantenimiento posterior. 

Esto no significa que cualquier presentación de macrogol sea válida para cualquier edad. Las propias recomendaciones de NICE advierten de que las distintas formulaciones tienen autorizaciones diferentes y que algunas no están aprobadas para niños pequeños. 

El producto y la dosis deben seleccionarse específicamente para el niño.

Cuando el macrogol no funciona o no se tolera, el profesional puede valorar otros laxantes. La elección depende de la situación clínica. 

El tratamiento puede durar más de lo esperado

Una característica importante del estreñimiento infantil es que no siempre desaparece en pocos días.

Cuando se ha establecido un círculo de retención, dolor y miedo a evacuar, el tratamiento puede necesitar mantenerse durante semanas o meses para conseguir deposiciones blandas y permitir que el niño recupere un hábito normal.

NICE indica que el tratamiento de mantenimiento puede continuar durante varias semanas después de recuperar un ritmo intestinal regular y, en algunos niños, durante varios meses. Tampoco recomienda interrumpir bruscamente el laxante una vez conseguida la mejoría. 

Esto debe realizarse siguiendo las instrucciones del profesional sanitario.

¿Puede utilizarse Stomaxil Lax en niños?

De acuerdo con la información oficial de Stomaxil Lax, puede administrarse a niños a partir de seis años. Para este grupo, la pauta indicada es de medio sobre dos veces al día.

Cada medio sobre debe mezclarse con aproximadamente 150 ml de agua fría sin gas durante al menos un minuto, beberse inmediatamente y acompañarse después de otro vaso de agua.

No debe administrarse a menores de seis años. Si después de tres días no existe una mejoría apreciable y los síntomas persisten, debe consultarse con un médico o farmacéutico.

También está contraindicado en caso de obstrucción intestinal o atonía del colon y no debe utilizarse si existe alergia a alguno de sus componentes, al sésamo o a la mostaza. Además, puede producir meteorismo y flatulencia e interferir en la absorción de otros medicamentos.

Que un producto pueda utilizarse a partir de una determinada edad no significa que sea adecuado para cualquier caso de estreñimiento infantil. Especialmente cuando el problema es persistente, doloroso o recurrente, conviene consultar con el pediatra o farmacéutico para valorar su causa y el tratamiento más apropiado.

El abordaje del estreñimiento infantil también puede incluir una alimentación con suficiente fibra, una hidratación adecuada y unos hábitos regulares para ir al baño. El objetivo es favorecer evacuaciones regulares y sin dolor y evitar que el niño desarrolle conductas de retención.

Si el problema dura más de dos semanas, no mejora con las medidas iniciales o aparece acompañado de sangre, vómitos, dolor abdominal constante, distensión importante o pérdida de peso, es recomendable consultar con el pediatra.

Este contenido tiene carácter informativo y no sustituye el diagnóstico, el tratamiento ni las recomendaciones individualizadas de un pediatra, médico o farmacéutico.