¿Qué es un laxante y para qué sirve?

Un laxante es un producto utilizado para facilitar la evacuación intestinal cuando existe estreñimiento. Dependiendo del tipo, puede actuar aumentando el contenido de agua de las heces, incrementando su volumen, facilitando su desplazamiento por el intestino o estimulando la actividad intestinal.

El estreñimiento no consiste únicamente en ir pocas veces al baño. También puede manifestarse mediante heces duras, secas o grumosas, dificultad o dolor al evacuar y sensación de que la deposición no se ha completado. El Instituto Nacional de la Diabetes y las Enfermedades Digestivas y Renales de Estados Unidos, NIDDK, considera asimismo orientativa una frecuencia inferior a tres deposiciones semanales. 

No todas las personas tienen que evacuar una vez al día. Existe una variabilidad normal en el ritmo intestinal y, por ello, la necesidad de utilizar un laxante debe valorarse en función de los síntomas y no únicamente del número de deposiciones.

Los laxantes pueden ser útiles cuando las medidas relacionadas con la alimentación, la hidratación, la actividad física y los hábitos intestinales no son suficientes. Sin embargo, no todos funcionan de la misma manera ni son adecuados para las mismas situaciones.

El NIDDK distingue, entre otras opciones, los suplementos de fibra, los agentes osmóticos, los ablandadores de las heces, los lubricantes y los laxantes estimulantes. La elección depende del tipo de estreñimiento, de la duración de los síntomas y de las características de cada persona. 

Tipos de laxantes

Laxantes formadores de volumen o suplementos de fibra

Los productos que aportan fibra aumentan el volumen de las heces y ayudan a retener agua, lo que puede facilitar su desplazamiento por el intestino.

En este grupo se encuentran productos elaborados con fibras como el psyllium. Para utilizarlos correctamente es especialmente importante acompañarlos de una cantidad suficiente de líquido.

El aumento de fibra debe hacerse de manera progresiva. Incorporar demasiada cantidad de forma repentina puede aumentar los gases, la distensión y el malestar abdominal.

Además de los suplementos, la fibra puede obtenerse a través de alimentos como cereales integrales, legumbres, frutas, verduras y frutos secos. El NIDDK recomienda acompañar el aumento de fibra con una hidratación adecuada para favorecer unas heces más blandas y fáciles de evacuar. 

Laxantes osmóticos

Los laxantes osmóticos favorecen la presencia de agua en el intestino, ayudando a ablandar las heces y a facilitar su evacuación.

Dentro de este grupo existen diferentes principios activos y formulaciones. No todos tienen exactamente la misma velocidad de acción ni las mismas indicaciones.

Aunque muchos pueden adquirirse sin receta, esto no significa que deban utilizarse de forma indefinida sin conocer la causa del estreñimiento.

Si una persona necesita recurrir continuamente a un laxante, conviene valorar si existen problemas relacionados con la alimentación, medicamentos, alteraciones del suelo pélvico, enfermedades digestivas u otras causas.

Laxantes estimulantes

Los laxantes estimulantes actúan favoreciendo el movimiento intestinal.

El NIDDK recomienda reservar este tipo de productos principalmente para situaciones de estreñimiento más intenso o cuando otras alternativas no han funcionado. 

Que un laxante provoque una evacuación con mayor rapidez no significa automáticamente que sea la opción más adecuada.

El objetivo del tratamiento del estreñimiento no consiste simplemente en conseguir una deposición lo antes posible, sino en recuperar un tránsito intestinal cómodo y seguro sin causar efectos innecesarios.

Ablandadores y otros tipos de laxantes

También existen ablandadores de las heces y productos lubricantes. Cada categoría tiene un mecanismo diferente y puede utilizarse en situaciones concretas.

Por ejemplo, facilitar una deposición con heces blandas puede ser especialmente importante cuando realizar un esfuerzo resulta doloroso o inconveniente.

La elección debe tener en cuenta el origen del problema. Una persona con estreñimiento ocasional después de un viaje no necesariamente necesita el mismo tratamiento que otra con estreñimiento crónico, síndrome del intestino irritable o una alteración del suelo pélvico.

¿Cuándo se recomienda tomar laxante?

Un laxante puede plantearse cuando existe estreñimiento y las medidas básicas no han sido suficientes para recuperar una evacuación cómoda.

En muchas situaciones, el primer paso consiste en revisar la alimentación, la hidratación, la actividad física y los hábitos para ir al baño. El NIDDK señala que el estreñimiento puede mejorar aumentando de manera gradual los alimentos ricos en fibra, tomando suficiente líquido, realizando actividad física y estableciendo una rutina intestinal. 

Cuando estas medidas no resultan suficientes, un profesional sanitario puede recomendar un laxante durante un periodo determinado.

Estreñimiento ocasional

Una situación puntual puede aparecer durante un viaje, después de cambios en los horarios, al reducir la actividad física o como consecuencia de modificaciones de la alimentación.

En estos casos puede ser útil comenzar revisando cuestiones sencillas:

  • Si se está bebiendo suficiente agua.
  • Si la dieta aporta fibra.
  • Si se ha reducido considerablemente la actividad física.
  • Si se está posponiendo repetidamente la necesidad de evacuar.
  • Si se han producido cambios importantes en la rutina.

Cuando estas medidas no resuelven el problema, el farmacéutico o el médico puede orientar sobre qué tipo de laxante es más apropiado.

Estreñimiento funcional

El estreñimiento funcional puede producir heces duras, dificultad para evacuar, esfuerzo, sensación de bloqueo o de evacuación incompleta y una frecuencia reducida de deposiciones.

En este contexto pueden utilizarse productos destinados específicamente a favorecer la regularidad intestinal.

Stomaxil Lax es un producto sanitario de BALIER indicado para el alivio sintomático del estreñimiento funcional. También está indicado en situaciones en las que se desea facilitar una defecación con heces blandas, como determinados casos de defecación dolorosa tras cirugía rectal o anal, fisuras anales o hemorroides.

Su composición incluye psyllium, polvo de jugo de tamarindo y polvo de pulpa de papaya, además de otros componentes de la formulación. Se presenta en un envase de 10 sobres, no contiene gluten ni lactosa y tiene aroma de albaricoque. 

Para adolescentes y adultos, la pauta oficial es de un sobre dos veces al día. El contenido debe mezclarse con aproximadamente 150 ml de agua fría sin gas durante al menos un minuto y beberse inmediatamente. Después debe tomarse otro vaso de agua. 

En niños a partir de seis años, la pauta indicada es de medio sobre dos veces al día siguiendo el mismo procedimiento. No debe administrarse a menores de seis años. 

Cuando evacuar resulta doloroso

Hay circunstancias en las que conseguir unas heces blandas puede ser especialmente conveniente.

La ficha oficial de Stomaxil Lax menciona situaciones como la defecación dolorosa después de cirugía rectal o anal, las fisuras anales y las hemorroides. 

Esto no significa que el producto trate directamente la causa de una fisura, una hemorroide o las consecuencias de una intervención. Su función en estos casos se relaciona con facilitar la evacuación.

Si existe sangrado frecuente, dolor importante o síntomas persistentes es necesario solicitar valoración profesional.

¿Cuál es el laxante más efectivo?

No existe un laxante que pueda considerarse el más efectivo para todas las personas y todos los tipos de estreñimiento.

La elección depende del problema que se pretende resolver. Un producto puede resultar adecuado para unas heces duras y otro ser más apropiado para un estreñimiento persistente de características diferentes.

El NIDDK incluye varias categorías de laxantes y señala que el profesional sanitario debe determinar qué tipo resulta más adecuado para cada persona. También recomienda utilizar estimulantes principalmente cuando el estreñimiento es intenso o las demás opciones no han funcionado. 

Por tanto, “más fuerte” y “más rápido” no son sinónimos de “mejor”.

Si falta fibra en la dieta

Cuando existe una ingesta insuficiente de fibra, puede resultar útil aumentar progresivamente su presencia en la dieta o valorar suplementos de fibra.

Los adultos necesitan cantidades diferentes en función de la edad y el sexo. El NIDDK sitúa como referencia general una ingesta aproximada de entre 22 y 34 gramos diarios y recomienda aumentar la fibra gradualmente para mejorar la tolerancia. 

Añadir grandes cantidades de fibra de repente puede aumentar los gases y la hinchazón.

Si las heces son especialmente duras

En estas situaciones puede ser necesario favorecer la retención de agua o el ablandamiento de las heces.

Los laxantes osmóticos y otras formulaciones pueden utilizarse con este objetivo dependiendo de las circunstancias.

La elección debe tener en cuenta enfermedades previas, medicamentos y duración del problema, especialmente en personas mayores o con patologías crónicas.

Si el estreñimiento es persistente

Cuando el estreñimiento se mantiene durante mucho tiempo, limitarse a cambiar repetidamente de laxante puede ocultar el problema real.

El estreñimiento crónico puede relacionarse con alteraciones de la movilidad del colon, problemas de coordinación de los músculos del suelo pélvico, síndrome del intestino irritable, medicamentos u otras enfermedades. 

Si las medidas de autocuidado y los tratamientos sin receta no son suficientes, existen medicamentos de prescripción y otras estrategias que el médico puede valorar. El NIDDK menciona, dependiendo del diagnóstico, tratamientos como linaclotida, plecanatida, lubiprostona o prucaloprida, además de técnicas de biofeedback cuando existen problemas con los músculos implicados en la evacuación. 

¿Cuántos días puedo tomar laxante?

No existe un número de días válido para todos los laxantes.

La duración depende del tipo de producto, de su mecanismo de acción, de la causa del estreñimiento y de las instrucciones específicas del fabricante o del profesional sanitario.

Como principio general, el NIDDK señala que un profesional puede recomendar utilizar laxantes de venta libre durante un periodo corto. Si una persona lleva mucho tiempo tomándolos y no puede evacuar sin ellos, debe consultar cómo retirarlos de manera adecuada. 

Por este motivo, no es correcto asumir que todos los laxantes pueden tomarse diariamente durante semanas o meses simplemente porque se vendan sin receta.

La duración debe comprobarse siempre en el prospecto, etiquetado o instrucciones específicas del producto utilizado.

Un laxante estimulante, un osmótico y un producto a base de fibra no tienen necesariamente las mismas indicaciones de uso.

Tampoco debe duplicarse la cantidad porque el resultado no aparezca tan rápido como se esperaba. Algunos productos necesitan varias horas para hacer efecto.

Tomar más cantidad de la recomendada puede producir diarrea, dolor abdominal, deshidratación u otros efectos adversos dependiendo del producto.

¿Cuánto tarda en actuar Stomaxil Lax?

Según su información oficial, Stomaxil Lax suele actuar en un plazo aproximado de entre 12 y 24 horas, por lo que no debe esperarse necesariamente una evacuación inmediata después de tomarlo.

Si después de tres días no se observan resultados apreciables y el estreñimiento persiste, se recomienda consultar con un médico o farmacéutico. Este plazo corresponde específicamente a las indicaciones del producto y no debe extrapolarse de forma general a todos los laxantes.

La hidratación también forma parte de las recomendaciones de uso. La ficha indica que deben tomarse al menos dos vasos de agua con cada administración: uno para preparar el producto y otro después de la toma. Asimismo, se recomienda no tomarlo inmediatamente antes de acostarse.

Estas indicaciones son especialmente relevantes en productos que contienen psyllium. No debe reducirse deliberadamente la cantidad de líquido utilizada en la preparación con la intención de conseguir un efecto más intenso.

¿Los laxantes pueden interferir con otros medicamentos?

Los laxantes pueden interferir con otros tratamientos dependiendo de su composición.

En este caso, la información oficial advierte de que el producto puede retrasar la absorción de otros medicamentos. Por este motivo, se recomienda evitar su administración durante la hora anterior y la hora posterior a la toma del laxante.

Las personas que sigan un tratamiento farmacológico habitual deberían consultar con un médico o farmacéutico si tienen dudas sobre cómo organizar correctamente los horarios de administración.

No se debe modificar ni suspender por cuenta propia una medicación prescrita para adaptarla al uso de un laxante.

¿Cuándo consultar al médico por estreñimiento?

Un cambio nuevo y persistente en el ritmo intestinal no debería tratarse durante semanas únicamente con laxantes sin estudiar su causa.

El NIDDK recomienda consultar inmediatamente cuando el estreñimiento se acompaña de:

  • Sangrado rectal.
  • Sangre en las heces.
  • Dolor abdominal constante.
  • Incapacidad para expulsar gases.
  • Vómitos.
  • Fiebre.
  • Pérdida de peso involuntaria. 

También conviene consultar cuando el estreñimiento no mejora con las medidas de autocuidado o aparece de forma recurrente.

Algunos medicamentos y suplementos pueden favorecer el estreñimiento. Entre los ejemplos citados por el NIDDK se encuentran ciertos analgésicos opioides, suplementos de hierro, determinados antidepresivos y algunos medicamentos utilizados para otras enfermedades. No debe suspenderse ningún tratamiento prescrito por iniciativa propia. 

Este contenido tiene carácter informativo y no sustituye el diagnóstico, el tratamiento ni las recomendaciones individualizadas de un médico o farmacéutico.